
Iván Efremov LA NEBULOSA DE ANDRÓMEDA
Traducción: A. Herraiz
© 1973 by Iván Efremov
(НАУЧНО-ФАНТАСТИЧЕСКИЙ РОМАН)
ИЗДАТЕЛЬСТВО ЛИТЕРАТУРЫ НА ИНОСТРАННЫХ ЯЗЫКАХ
МОСКВА
Capítulo I. LA ESTRELLA DE HIERRO
A la pálida luz reflejada del techo, los limbos graduados de aparatos e instrumentos se asemejaban a una galería de retratos. Los redondos tenían un pícaro aspecto, los ovalados se dilataban con insolente jactancia y los cuadrados permanecían inmóviles, como petrificados en su obtusa fatuidad. Las lucecitas — azules, anaranjadas, verdes —, que centelleaban en su interior, hacían más real la impresión aquella.
En el centro del convexo cuadro de comando, resaltaba una ancha esfera de color purpúreo. Ante ella, inclinada en incómoda postura, había una muchacha. Olvidada del sillón que tenía al lado, pegaba la frente al cristal. El rojo resplandor le iluminaba el juvenil rostro, tornándolo severo, de más edad, en tanto sombreaba los labios carnosos, destacando sus trazos, y afilaba la nariz, un poquito arremangada. Las anchas cejas fruncidas habían tomado un matiz intensamente negro y daban a los ojos una expresión sombría, desolada.
El rítmico golpeteo de los contadores fue interrumpido por un leve chirriar. La muchacha se estremeció y echó hacia atrás los finos brazos para enderezar la cansada espalda.
Tras ella, chasqueó la puerta y apareció la gran silueta de un hombre de movimientos bruscos y precisos. Una luz dorada inundó la estancia, arrancando destellos de fuego de los espesos cabellos rojizo-oscuros de la muchacha.
